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La tecnología como opción de vida para jóvenes sin recursos

TecnoKids es un proyecto tecnológico–social colombiano del colectivo Creatvra que desde 2015 y con el apoyo de la Organización Mundial de las Migraciones y otras instituciones realiza talleres en zonas vulnerables del país. Se trata de fomentar la tecnología de una forma básica y programática a los niños de 12 departamentos y 30 municipios de Colombia. Además, el proyecto tiene una labor muy importante, evitar que la comunidad les rodee para su reclutamiento en las filas de grupos armados.

Según cuenta Juan Sebastián Jaramillo, director general de Creatva, Tecnokids trabaja en la creación de productos, servicios y soluciones que generen un impacto en la calidad de vida de las comunidades. Antes de la creación de Tecnokids, se han desarrollado otros proyectos para la participación política o para impulsa energías renovables, sin embargo la gran cuestión reside en ¿cómo se enseña y qué labor ha de cumplir la tecnología en la educación de los jóvenes en Colombia?

Se trata entonces de crear un modelo de aprendizaje basado en proyectos, inicialmente éstos se dirigen a poblaciones vulnerables y allí se crean dos laboratorios de aprendizaje, uno basado en componentes análogos y otro en componentes electrónicos. Al llegar, los alumnos realizan ejercicios de sensibilización y talleres para que los jóvenes le pierdan el miedo a los componentes y comprendan algunos conceptos básicos. A lo largo de los talleres, los jóvenes deben identificar y plantear una necesidad o problema de su comunidad y luego trabajar en equipo para construir una solución acorde.

Jaramillo explicó que la tecnología cumple un papel muy importante en las comunidades con las que trabajan puesto que buscan fortalecer unos entornos protectores. “Que los menores sean reconocidos como actores válidos y con futuro dentro de su comunidad transforma su vida de manera radical”. “El trabajo con estos menores ha sido muy gratificante, ellos no estaban en los grupos armados por su propia voluntad, sino por circunstancias de la vida”

Uno de los grandes hallazgos de este proyecto fue, por ejemplo, que las jóvenes de la comunidad indígena en el Cauca son excelentes a la hora de programar. Otro de los grandes descubrimientos fue en la Guajira dónde construyeron un sensor que detecta el movimiento.

A través de la formación, los jóvenes participantes fortalecen habilidades para el liderazgo y el trabajo en equipo. En los talleres, los participantes deben asumir roles determinados (líder, investigador o coordinador de pruebas) y enfrentarse a cómo funciona el trabajo en la vida real.

Tras el éxito del programa, el colectivo planea sacar un tercer programa educativo y subir todos los contenidos a la red para llegar a una mayor cantidad de niños, de forma “que ya no dependan de nosotros para explorar estos temas sino que tengan una herramienta constante para resolver sus dudas”, puntualizó Jaramillo.